Dos de las principales asociaciones de referencia en el cuidado de mujeres maltratadas en Castilla-La Mancha, la María Padilla de Toledo y la María Zambrano de Albacete, lanzaron de nuevo ayer la voz de alarma sobre el estado crítico de la asistencia a las víctimas de violencia de género en la comunidad gobernada por María Dolores de Cospedal (PP), que muchas veces recae ya en voluntarios ante la falta de fondos.

Representantes de la María Padilla se reunieron ayer con responsables del Grupo Socialista en las Cortes regionales para analizar el impacto que ha tenido la cancelación de las subvenciones por parte del Gobierno de Cospedal en la ayuda a las víctimas. Según esta asociación, la llegada del PP al Ejecutivo regional en mayo desmoronó el sistema de protección de mujeres maltratadas que habían tejido las ONG durante años, ya que quedaron suspendidos los convenios. A lo largo de 14 años, la asociación María Padilla ha dado apoyo a 760 víctimas. Hoy aún mantiene a 60 mujeres en terapia para superar los malos tratos.

Por su parte, una trabajadora de la asociación María Zambrano (Albacete), que vive una situación tan problemática como la de la María Padilla, explicó a este diario que tuvieron que dejar su local por la falta de fondos “y la asociación se deshizo”. El Ayuntamiento de Albacete les facilitó un local municipal y la atención de las 30 o 40 mujeres corre ahora a cargo de voluntarias.

La diputada socialista Milagros Tolón criticó el doble discurso de Cospedal: “Dice una cosa sobre ayudar a las víctimas de la violencia y luego deja sin financiación a las asociaciones que la combaten”.

Fuente: Público

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